Cuentos

Por César Herrera Palacio «Y brillaban las estrellas… Y olía la tierra […] Para siempre desvanecido, mi sueño de amor Este tiempo ha terminado… ¡y moriré desesperado…! ¡Y jamás he amado tanto la vida!» – E lucevan le estelle, Ópera Tosca de Giacomo Puccini Recuerdo que vi en las noticias a un excampeón mundial de…

Leer más
Cuentos

Madrugada en Comodoro. Cerca de mi casa se oyen gritos de algunos de los chicos del barrio, que ajenos a cualquier cosa, ríen a carcajadas de algún chiste que cuenta Cheito. Quien era el humorista del grupo, pasado de copas. Los pájaros despiertan de su letargo nocturno. Perros flacos y juguetones rondan las calles moribundas,…

Leer más
Cuentos

Mi trabajo como peluquero a domicilio me trae muchas satisfacciones, muchas anécdotas y enseñanzas. El lunes me llamó un señor que dijo llamarse Luis, acordamos una cita para hoy y hacia su casa me dirigí por la mañana. Luis me explicó que estaba en silla de ruedas hemipléjico y con el pelo largo, por eso…

Leer más
Cuentos

Sucedió casualmente. Iniciaba la década del 70. Creo que la escuela estaba en el barrio de Villa Pueyrredón o de Urquiza. Esa noche se homenajeaba a González Tuñón y éste me presentó a Roberto. Estaba sentado en una escalera y a su lado tenía un paquete pequeño. Nos quedamos juntos como una hora. Hablamos. Después…

Leer más
Cuentos

En realidad no sé cómo llamar a esto. En mi sueño desperté con la sensación de estar viajando en un tren, hacia el este, deduzco, por el impulso que te da el movimiento, el ruido y la forma de caminar de lo que creo era el guarda de aquella formación, a diferencia de los trenes…

Leer más
Cuentos

El viaje lo comenzó a los once años, cuando deseaba ser como Cousteau, para poder nadar y bucear en las profundidades de su mar. Claro que todo esto era en su mente nada más. Ya cuando tuvo edad se preparó en la natación y deportes acuáticos. Pasaba mucho tiempo nadando en ríos y lagos cerca…

Leer más
Cuentos

Desde que yo me acuerdo, para mí el día de la madre siempre fue comprar un ramo de flores y llevarlo al cementerio. Las tres hermanitas vestidas iguales, frente a la tumba, rezando un padre nuestro, un avemaría y un gloria, persignándonos, y luego espiando el sol, que se descolgaba entre el grave follaje. Mirar…

Leer más