Poemas

El que falló fui yo

Era como polvo del cosmos,

era algo eterno que admirar,

como un grandioso lucero

sentada en la mesa de un bar.

Mi vista perdida en el infinito,

yo transportándome de acá allá,

desconectándome de mis sentidos,

admirando, sin dejar de tropezar.

Que poder tiene la imaginación,

me perdí en los montes que intuía,

quede en sus labios sin respiración

y me atreví a darle los buenos días.

Ni una palabra salió de mi boca,

y mi sonrisa quedó congelada.

¿Dónde estará el manual de instrucciones

para acercarse a la persona amada?

Una vez más Cupido acertó,

pero solo me quedó un recuerdo,

nuevamente el que falló fui yo,

y ahora… a esperar un nuevo encuentro.

Mario García Montalbán-

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