Poemas

Corazón de reptil

Algunas tardes

mi yo transmuta en pájaro

en jaula o en abismo,

huye hacia otras pieles,

mientras mi sombra espera paciente

echada al filo de mi carne y de mis sueños,

la sombra huérfana de mí

bebe mis bordes,

desmiente la figura que crece

cuando se esfuma su efímera materia

de levedad y péndulo.

 

Mi yo transmuta silencioso,

cae por el ojo estrecho de la bestia,

en su propia condena de límite y espanto

se arrastra,

hasta habitar el corazón de reptil

que ahora encarno.

 

            Olga Lonardi-

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