Poemas

Séptimo

“Yo me acuesto y me duermo,

y me despierto tranquilo porque el Señor me sostiene” – Salmo 4.6

 

Me perdí en tu territorio

en la comisura de tus signos

en la magia de tus códigos no escritos.

 

Me llevas por la cornisa de tu sueño

experimento la metamorfosis

te apoderas de mis vísceras

tienes la voz azul oscura casi negra

hueles a silencio con música de arena.

 

Me haces conocer el colmillo de la luna

me muestras el rectángulo del sol

juegas con imágenes a piedra papel y tijera

y al sumergirme en tu mar de inspiración

mi soledad esboza sus poemas.

 

Poema del libro Equinoccio XXV

            Darío Leiva-

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