Poemas

Serenata a mis cosas

(A todos los perseguidos)

Hay paquetes de cigarrillos abiertos por todos los rincones

a veces están vacíos.

Poemas a medio hacer y

lapiceras que no tienen tinta,

desordenan mi vicio de poesía.

Tengo un cactus apoyado en la ventana,

crece a lo pavote.

Tengo un perro debajo de la mesa,

está ahí para apoyar su hocico húmedo sobre mi pie izquierdo.

La mariposa con alas rosas y brillantina que adorna el cactus se mueve con el viento.

El cactus tiene cuatro pequeños penachos sobre su cabeza que lo hacen parecerse a un indio

emplumado.

Yo busco entre tantos pequeños objetos que me rodean el encendedor,

termino con los fósforos de la cocina.

Mi perro espera que mi pie se acomode,

y en la ventana el cactus,

quieto,

espera que algún rayo de sol le permita sentirse más a gusto.

Ahora está nublado,

fumo,

el perro me acaricia con su lengua

mi mirada vuela sobre el aleteo de la mariposa de seda de la ventana,

y mi mano

se extiende buscando algo que no puedo encontrar.

Olga Ravelli-

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