Poemas

Cantaba la paloma

Cantaba la paloma y el felino

oía su cantar y se quedaba

herido de tristeza y de ternura.

Mi rostro frente al cielo oscurecido

buscaba alguna estrella mas los vientos

con el horrible aliento de no sé

qué malas flores me obligaban

a ver el fondo mismo de mis ojos.

Si hubiera conseguido detener

el tiempo en que las cosas eran bellas.

¡Ay la aspereza del rocío! En vano

el fuego de las almas se enrojece.

No hay nadie a quien querer. Y en la distancia

el cuervo está al acecho, y yo también.

Llegada es ya la hora. Lidiaremos

batalla extraña y dulce de querernos.

Delfina Acosta-

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