Poemas

Reproche

Cuando crees llegar

se hunde el camino

el fango alcanza el cuello

casi la boca casi la lengua.

Cuántos tacones y suelas gastados.

Cuántas gotas de sudor. Cuántas horas de sueño.

Cuántas vidas.

Todavía miro y escucho: Fuego.

Veo

los cuerpos caer

las telas negras

la muñeca corriendo camino a la orfandad

prendida de la viuda anticipada.

Y sigo anclado

como otros más.

 

Miguel Crispín Sotomayor

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