Poemas

A corazón abierto

Te dejo mi corazón

bajo señales de humo.

Voy a partir, no presumo

de tener siempre razón.

Sólo me queda una opción

y tengo el tiempo preciso.

Vacilo, estoy indeciso

y aunque me toca partir

no sé cómo decidir

entre infierno y paraíso.

Entre infierno y paraíso

deja el hombre sus mitades,

cuando la fuerza del hades

rompe el cerco del hechizo.

La vida es un compromiso;

es una prueba la vida,

que nos juzga sin medida

para mal o para bien

y nos deja en el Edén

junto a la fruta  prohibida.

Junto a la fruta prohibida

el hombre elige un camino,

lanza el arco del destino

relámpagos a la herida.

Ha llegado la partida;

adiós sueño, adiós memoria,

nos veremos en la gloria

si acaso la gloria existe,

o en algún  lugar más triste

del mañana, en otra historia.

Del mañana, en otra historia

alguien buscará mi sombra,

este dolor que me nombra

y circuye como noria.

Tengo que partir, la euforia

va cediendo en cada paso.

Dejo al menos: un abrazo,

un hijo, un árbol, un nombre

y la silueta de un hombre

ardiendo sobre el ocaso.

Agustín Ramón Serrano Santiesteban-

 

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