Poemas

Regalo desde dentro

Sólo si hay esfuerzo

se regala la ilusión

y se vacía el límite;

como una llama

que aceza

interminablemente

aun más allá de lo oscuro.

 

Algo se debe a dos pasos:

lo que crees que eres

y lo que por corazón eres;

ya el segundo ojeador del primero,

recordando… qué hizo,

a qué amor inscribe su intento

y, así, creará una precisa lluvia.

 

Pues, luego, se llama en el gris del atardecer

cuando la súplica

se hace

una sedicente necesidad,

una ceguera ya inimaginable de amarla

o sólo propia.

 

Oswaldo Roses-

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