Poemas

Y sin embargo…

Y sin embargo

mis palabras están secas.

No encuentran

la lluvia del atardecer

y aunque regué las plantas

con absoluta dedicación

ni una gota logró ayudarlas.

El rocío del amanecer que

sutilmente las acariciaba

está bordando los jardines

de vecinos desconocidos.

La humedad de los besos huyó.

Mis palabras están secas y tan

doloridas

que ni siquiera pueden llorar.

Graciela Wencelblat-

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