Poemas

El tren de mi infancia

Cuando era niño

la estación era un mundo de vías que rugían

en medio del humo negro de los trenes.

 

Nunca supe adonde iban ni de donde venían

con las ventanillas llenas de rostros fugaces

levantando a su paso hojarascas de adioses

y de besos caídos para siempre.

 

Cuando era niño

el guardabarreras parecía el capitán de un cuento

y la campana liberaba sus bandadas de bronce

y el pitido de la locomotora exorcizaba el sueño

de un vagabundo enfundado en su traje de otoño.

 

Hoy los trenes partieron para siempre

El óxido del silencio carcomió la campana

Y los fantasmas pálidos del tiempo

barren nuestros recuerdos por el andén desierto.

 

Raúl Oscar Ifrán-

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