Poemas

Boca que ríe

Mi pecho fue un timbal de resonancias

perlando su esplendente fantasía,

enrolada en mi violín de melodía,

en su raro fulgor de trepidancias;

indago aquel amor en las estancias

que tuvieron por huésped mi osadía,

cuando vagaba en ritmos de utopía,

sin vestigios de vanas petulancias;

hurtaba de mi huerto de fragancias

mecido por la piel de mis constancias,

de tu hedónica boca que me huía

la palabra ritual sin disonancias,

adosada al film de tu prestancia.

Conservo en mi talega tu boca que reía.

Del libro Rimas insolentes

Rodolfo Leiro-

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