Poemas

Jardín misterioso

Se trata de una mantis religiosa

llevada por insectos himenópteros

a oscuro nido estando viva aún.

Un niño entretenido la contempla.

También se trata de un gusano verde

de un género por mí desconocido

subiendo por la rama de un rosal.

La maravilla es parte de la náusea.

El asco y la belleza son las caras

de la moneda que Jesús dio al César.

En mi jardín las voces se confunden.

Solloza el sauce, y el piar quebrado

de unos pichones cruza cierta brisa.

Pero las flores pujan por abrirse.

Y alguna primavera está llamando.

¡Y vientos de alegría son mis ojos!

 

Delfina Acosta-

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *