Poemas

Labrador

Amante fiel del surco

caminante antiguo del valle

peregrino de la siembra,

en ti nacen los sueños de los frutos

madurando la impaciencia de los días.

Simple forjador del esfuerzo

y de tu eterna compañera.

Madre tierra,

hembra fecunda

llena de lunas y soles,

intensa yema que crece

en el vientre virginal de la vida.

Solitario centinela del campo,

hay llagas de oficio maduro

en la amplitud callada

de tus manos.

En tu alma madura

hay un vendaval antiguo de sueños

que fecundan la historia.

Extraño héroe del trabajo,

obstinado soldado bajo la lluvia

incansable soñador de los frutales

alimentando la esencia del surco,

pariendo esfuerzos como leños

llenando de sudores la tierra,

para que la semilla nueva

envuelta en sus misterios

crezca misteriosamente bella.

Hugo Omar Torres-

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *