Poemas

Rostro

 Una mañana fría

se acalambra en mis manos,

sobre el invierno del pecho

se resguarda un puñado de silencios azules,

sus ojos no conocen el amanecer.

 

Necesito recordar te.

 

Dibujé una luna

bosquejé las formas de mi tiempo infinito

y me senté a escuchar

el laxo movimiento

de mis manos en tu rostro.

 

Pasajero de mis horas sin tempo

necesito recordar te.

 

Las ráfagas de viento emigraron

desde mi última sonrisa,

se callaron todas las ramas

y me senté a esperar

después del primer olvido.

 

Todo se acumula

apilo soledades viejas,

recorro la colección de tristezas sin colores

y cuando la terca rutina

viene a buscarme le canto:

«je me souviens de toi».

 

Necesito recordar te.

 

Voy hacia tus gestos una y otra vez,

tu rostro es un largo misterio

que bebe mi néctar sin pestañear,

el delirio sobrevuela mis canas

y percibo apenas la luz de tus ojos

que late por mis uñas.

 

Necesito recordar te.

 

Será que sólo soy un horno de sangre

galopando de cara al corazón?

Tu signo me ha marcado la espalda,

camino hacia tu voz con esperanza.

No sé cuando me abriré a tu rostro.

La cuestión es la llave.

 

Sandra G. Gudiño-

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