Poemas

VII

Verte como te he visto

tan distante y contigo

tan concentrada en ti

sobre tu forma,

amante sorpresiva

que junto a mí requiere,

casi camina

en timidez su cuerpo;

voracidad de gesto

donde los dedos buscan

su misterio de olor

entre las piernas:

yo me diluyo en tu tensión,

la observo,

casi logro atraparla,

adentrarme a su punto

más irreconocible

y luego tenazmente

te traigo a la pupila,

te sujeto en el punto más

débil de tu cráneo,

absoluto testigo

de tu implacable combustión,

del solitario acto

de amor que te fabrica,

hasta que soy espejo

para que tú te mires

y veas crecer en mí

lo mismo que un reflejo

tu incandescente borde

fuera de todo límite:

no sé bajo qué orquídeas

buscarás mis azogues

cuando la noche en filo

resbale a tus ojeras

o tu espalda despierte

su más letal conciencia

queriendo compartirse y compartirme;

porque hay cosas o gestos

que son inevitables

que siempre nos esperan

frente adentro, lo mismo que un olvido:

y nos reclaman.

 

Alina Galliano-

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