Poemas

Así sea

Dos sillones de mimbre.
Vestida con puntillas ocres,
descansa y piensa, en uno,
la abuela.
A su lado
como corola abierta
en dos moños rosas
Sara, la nieta
ríe y espera.

La tarde
se desgaja en horas
y con indiscreta calma
sacude la cabeza pensativa,
ilumina las trenzas despeinadas.

Así comienza
el encuentro vespertino.
La voz madura
quiebra el silencio,
las cuentas de nácar
se detienen entre los dedos.
Y… Dios
creó a los hombres
para habitar la tierra.
– Abuela ¡Abuela!
Dios los creó
para que siempre, siempre,
“se amen los unos a los otros”.
La noche estrenó estrellas
pero la plegaria
quedó en el aire suspendida
que… Así Sea.

Beatriz-

Comments

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.