Poemas

Nocturno

Ya es de noche. Ya no puedo

seguir hablándote. Basta.

No hay corazón. Suena el mar.

Mi sangre de un golpe calla.

 

Una música me abre

sus mil alas y secretos;

una música me puebla

y ya casi no me siento.

 

Ya no siento la maciza

presencia que llamo cuerpo.

Siento el mar, tan sólo el mar,

ese mar siempre latiendo.

 

No, ya no puedo, no puedo

escuchar mi sentimiento;

hablarte como si fuera

yo, y no la noche, quien tiembla.

 

Gabriel Celaya-

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