Poemas

Ciega

Como un Lázaro

envuelta en vahos cálidos

rasgada su mortaja de silencio

 

Pero más tarde habrá perdido toda su sonoridad

—en el ruido de las grandes ciudades

en la angustia de los puertos atravesados de promesas

y en el afán multicolor de los barcos dejados a prisa—

 

Mas su eco —hebra de seda suave—

atara el corazón al pensamiento

para establecer la corriente del recuerdo

 

Magda Portal-

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