Poemas

En el camino

Yo iba sola al Misterio bajo un sol de locura,

Y tú me derramaste tu sombra, peregrino;

Tu mirada fue buena como una senda oscura,

Como una senda húmeda que vendara el camino.

 

Me fue pródiga y fértil tu alforja de ternura:

Tuve el candor del pan, y la llama del vino;

Mas tu alma en un pliegue de su astral vestidura,

Abrojo de oro y sombra se llevó mi destino.

 

Mis manos, que tus manos abrigaron, ya nunca

Se enfriarán, y guardando la dulce malla trunca

De tus caricias ¡nunca podrán acariciar!…

 

En mi cuerpo, una torre de recuerdo y espera

Que se siente de mármol y se sueña de cera,

Tu Sombra logra rosas de fuego en el hogar;

Y en mi alma, un castillo desolado y sonoro

Con pátinas de tedio y humedades de lloro,

¡Tu sombra logra rosas de nieve en el hogar!

 

Delmira Agustini-

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