Poemas

Herido en la memoria

recuerdo las frondas del combate

frente al tiempo que parecía

estático, frente al campo abierto.

Pregunté por ti desde las ramas

del sueño y su claroscuro:

Supe que podíamos tallar

nuestras figuras y macerar

el alma con la corriente hipnótica

del anhelo y del buen augurio.

No creo que olvides al brazo

que espera abierto para recibirte;

porque el olvido como la espera

lucen como el llanto

y el pecho ahógase en su respiro.

 

André Cruchaga-

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