Poemas

Las manos

Yo no sueño con manos gentilicias

blancas como las blancas azucenas.

Albas las sueño, mas las sueño plenas

de pasión y de eróticas primicias.

 

Manos para los rezos impropicias.

Pálidos nidos de azuladas venas.

Manos sabias en íntimas caricias.

Manos para borrar todas las penas.

 

Manos que entre las uñas afiladas

guarden cruentas lujurias ignoradas.

Y al mandato de sádicos fervores,

 

clavaran su febril concupiscencia

en la misma maniática inconsciencia

con que otras manos deshojaran flores.

 

Alberto Ángel Montoya-

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