Poemas

Canto a mi padre

Cada mano es una vida, reflejada en sus venas

Y al pensar en mi vida compartida con vos:

Mi papá, mi refugio, relicario de niña

Y si fuera una mano ¡Es tan pequeña la mía!

De apenas cinco años y seis latidos suaves

Que sólo en treinta días

¡Morían a otros treinta al saber que no estabas!

Transitando mis sendas me fabricaste duendes

Asida a tu recuerdo sostuve mis derrumbes

Cada latido significó tu ausencia, mes a mes.

La misma ausencia que la memoria grita

Cuando hilvana mis canas, con igual añoranza.

Tus fuertes brazos levantándome en andas

Tus grandes manos calcándome un buen chirlo

Añoranzas que me hablan también de tu dulzura

Cuando el paseo sabio

Imponía a las siestas, dándome tu ternura.

El cielo se agiganta en mi corazón dormido

Me dicta tus abrazos y hoy entiendo tus chirlos…

Papá de mi niñez ¡Papá de mis angustias!

Hoy la vida me ha dado estos dones sagrados

Dones que me engalanan al brindar en palabras

¡Y grito tu presencia, al levantar la copa que te imagina vivo!

Aspiro tus aromas de hombre envejecido

Y acurruco los míos…

Y sacudo añoranzas, porque tú estás conmigo.

 

 

María Alicia del Rosario Gómez-

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