Poemas

Desayuno con la abuela

Me han pedido que te nombre

que te dibuje en mi memoria

con las hebras de la dulzura

y me funda en el abrazo

interrumpido por la huída

presurosa de las horas.

¿Cuántos pájaros

emigraron bajo tu cielo?

¿Cuántas noches se desdibujaron

ante el rostro de la luna?

¿Cuántos aromas nuevos

adornaron la misma mesa?

 

Me han pedido que te nombre

y no puedo…

la garganta es un puente abandonado

cuando el llanto se cuaja en los torrentes

y cada palabra camina

sobre las huellas de tus pasos.

 

Me han pedido que te nombre

pero ahora, que todos los silencios están dormidos

y la alegría ondula sobre la frente del amanecer

me llega tu recuerdo

desde la comarca de los olvidos.

Abro la puerta

y en la mesa, humeante,

me espera el desayuno.

 

Susana Cordisco-

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