Poemas

Canción del exilio

Salve la prédica:

no hay lugar en la tierra libre

de nostalgias, pues viene con nosotros.

Salve la lava de nuestra ira

y que no te alcance.

Salve los enemigos perpetuos

pues la venganza

alarga los días de quien la trama.

Salve los que no han perdido el rumbo

el camino impalpable sin más huella

que el olor a punición y a suerte.

Salve quienes dormidos repiten

hiel por hiel.

Y salve también la que no nos olvidó

la que ya no huye a las fieras de la congoja

la que simula el tétano de la muerte para

que la asquerosa bestia de los recuerdos

no le descubra la herida en la que,

atada, viaja mi juventud.

 

Abel Robino-

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