IV

La miseria es posible que calle un día de estos

y balbucir la oigamos su último desaire.

Habrá un yerbajo azul de tristeza después de sus maitines

y una viuda alegría fingirá estar triste

cuando llegue al fondaje su piel de hojas secas

O es posible que caiga

de los huérfanos rotos un saco de vacío.

Ay, la miseria póstuma

que da pan al sediento para que sienta hambre.

¿Quién pudiera tener

los hilos de tu araña para romperlos todos?

Poema de Casi luz

Antonio Arroyo Silva-

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