Quédate…

Quédate. Déjale el río

a los peces que lo nuestro es defendernos

de este abrir temprano de las oficinas

y este saludo a la bandera en los colegios de pago.

Esquivemos el juramento sucio de querernos

que a estas horas y por todos lados

va tocando las bocas de los matrimonios felices

convirtiendo los besos en las sobras de una cena familiar.

La prisa es la costumbre de los que no aman

y en los jardines, ya las hormigas salen por migajas

de hojas pero mi hambre

no se acaba en el café del desayuno

ni mi sed es de agua ni mis ansias de pan.

Sebastián Zampatti-

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