Poemas

No dejaré de soñar

¡Cuánto duele pensar, recordar cosas!

Lamentar lo que pudo haber sido

y no fue.

La osadía congelada por el miedo

trocó los anhelos por quimeras.

¡Cuánto soñar, creer cosas!

Atracarse a la fe,

idealizar los tiempos venideros.

¿Para qué volver por el camino andado

y tropezar nuevamente con las culpas

si no puede regresar la circunstancia, el tiempo?

¿Para qué soñar, cuando falta la fuerza

que convierte en realidad las utopías?

Sin embargo, hasta Hiroshima vive.

Del poemario En la Redondez del Tiempo

Miguel Crispín Sotomayor-

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