Poemas

Ruidos

Ni siquiera el ruido de mis pasos

encuentra lugar entre los ruidos,

sólo deja su angustia en el adentro

donde como tambor repiquetea

para no morir en la orfandad.

Y se encuentra con la huella de mi sombra

que en silencio deambula por la senda.

Ella es dueña del ruido de mis pasos,

se incorpora al universo de mi vuelo,

acaricia mi angustia, no mi cuerpo

y el milagro se produce en mis tinieblas.

Somos una las dos en el espacio

para enfrentar duendes y dragones,

el ruido del andar como eco

sutilmente vuela a la montaña

donde la cueva del halcón abre su puerta.

Emilse Zorzut-

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