Poemas

Flor del rocío

Agüita caprichosa

la de los ojos;

a veces llora penas

y otras su antojo.

 

Yo la veo llovizna

o mar sencillo,

agüita de los hombres

flor del rocío.

 

Cuando cae sin alma

es agua muerta,

cuando deja el torrente

es muerta cierta.

 

Litoral de dos ríos,

mar de confluencias,

tomero de mis ojos

abro compuertas.

 

Mis lágrimas son dignas

de todo elogio,

sus aguas son misterios

de todo gozo.

 

Qué harán los que ahora

ya no te lloran,

que llorarán ahora

que no te moran.

 

Mis lágrimas son ritos

de adivinanzas:

dos agüitas cayendo

sin lluvia danzan.

 

Aníbal Albornoz Ávila-

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