Poemas

Detrás de nosotros

(versos mínimos para una despedida)

hijos de la borrasca del tiempo

gris que nos ha tocado,

de su aroma oliendo a viejo

desencanto y fatigados huesos

que quisieran apenas

un quieto lugar en la tierra.

Solía cavilar a veces

sobre un seco trazo de humo

fulgurando en la memoria

de los que caminaron conmigo

-pero mira: tan enhiesta es la rosa

bajo el grave arco solar-

y a su manera frágil dice algo

de nosotros. Pero me lleva

el aire tenso de la despedida.

He dicho que caigo bajo la rueda

de las repeticiones; que han huido

de aquí ya todos los pájaros:

pero queda la hierba del cielo,

escasa y pura queda y tus ojos

en la distancia quedan y aún el espejo

en el mar de inmutable niebla

y de otro verano los pinos. Al cabo

del día nueces amargas, y de cada palabra

el diario peso que cargo conmigo.

Alejandro Drewes-

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