Poemas

Casas de muñecas

Fue nuestra casa de muñecas

edículo sin nombre

que marcó la inocencia,

realidad diminuta

de horizonte pequeño.

Y fue donde aprendimos

a conocer el mundo

tan cercano a los ojos,

la ternura mecida

que anidaba en los brazos,

como brújula quieta

apuntando hacia el norte

de la maternidad.

Del libro Habitando la sombra

Milagros Salvador-

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