Poemas

Aroma de mil flores

Tiembla la hojarasca a la espera del amante,

como tiembla el olmo en la tormenta

con cada embestida de viento;

tiembla impaciente pero de pie espera.

Como huracán doblega mi encendido follaje,

penetra, penetra con enormes raíces

la espesura de mi ansiosa tierra

sembrando gemas en el enigma de la noche.

Satisfecho

-hijo del viento- descansas.

Duermes entre aroma de mil flores

esperando que llegue el alba a despertarnos

con el eco de nuestras cálidas tormentas.

 

Lina Zaerón-

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