Poemas

A trabajos forzados me condena

A trabajos forzados me condena

mi corazón, del que te di la llave.

No quiero yo tormento que se acabe,

y de acero reclamo mi cadena.

 

Ni concibe mi mente mayor pena

que libertad sin beso que la trabe,

ni castigo concibe menos grave

que una celda de amor contigo llena.

 

No creo en más infierno que tu ausencia.

Paraíso sin ti, yo lo rechazo.

 

Que ningún juez declare mi inocencia,

porque, en este proceso a largo plazo,

buscaré solamente la sentencia

a cadena perpetua de tu abrazo.

 

Antonio Gala-

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