Poemas

Este juego inaudito de los días

Este juego inaudito de los días

ya no puede atraparme en su engranaje.

La estrategia del tejo que se pierde

es el signo de un tiempo sin rescate.

 

Como el niño que elige los reflejos,

coloreo las copas de los árboles,

una casa, las nubes, los caminos,

y modelo las flores de la tarde.

 

Evoco incomprensibles retahílas,

converso con la sombra en las paredes,

camino sin salirme de las rayas.

 

Las estatuas del patio no me miran.

El cielo del dibujo se ha borrado.

Sólo queda la luna de la infancia.

 

Yo dije mis palabras

con un temblor que contenía

esa pena honda que siempre me acompaña

 

 

estaba sola entre mis signos

pero yo sé que todos me escuchaban

 

Y sí, tuve miedo

de quedarme esencial y desolada

frente a la mirada interrogante

de quienes esperaban

leerse en mis imágenes

en los nombres que para cada uno

tienen las cosas habituales

y en aquellas otras

las que no se dicen

porque cualquier palabra las empaña

 

Aquel día

yo dije mis palabras

y supe que mi tiempo

era un canto sin dueño

que volaba entre lluvias y neblinas

para anidar en otros campanarios.

 

Teresa Martín Taffarel-

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