Poemas

El abuelo busca

La naturaleza en ocasiones resuelve

acomodar el desastre humano.

 

No vayas a esperar que un rayo caiga

en las oficinas centrales del hambre [corregir esto]

Para cuestiones así,

pico y pala. Mi abuelo me decía:

No sea holgazán. Si te caés al río,

no toda la culpa de tu muerte es del agua.

 

Hay gaviotas que comen desperdicios

en los basurales de Catán.

Desde la tumba de él puede verse

cómo se pechan en su alta cumbre

—esta imagen de lo natural es bella—

a una distancia inofensiva.

 

Uno sabe que llega al cementerio este

porque huele un perfume de cosas que se pudren

como desde una habitación cerrada.

 

¿Sospechaba mi abuelo que iría a terminar

en un paisaje con gaviotas

cuando removía la basura en el mercado

para encontrar su alimento?

¿Que el lugar es un extraño paraíso?

¿Que las cajas de vino que fue tirando

a lo largo del camino a la cirrosis

acabarían tan cerca de él?

 

Brian Álvarez-

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.